El Consejo Ejecutivo de la Unesco aprueba una resolución para declarar el 26 de noviembre Día Internacional del Olivo

El Consejo Ejecutivo de la Unesco aprueba una resolución para declarar el 26 de noviembre Día Internacional del Olivo

La publicación Mercacei, una de las más destacadas del sector, se ha hecho eco de la propuesta que se debatirá en la 40 reunión de la Unesco para que el olivo tenga su propio día en el calendario anual.

 

En el documento donde se presenta la propuesta, el Consejo pone en valor varios aspectos sobre la historia, el impacto social, ambiental y personal del olivo:

"El olivo es un árbol mítico, cargado de símbolos: fuerza, fecundidad, prosperidad, paz, cordialidad, luz...

La importancia y el valor del olivo quedan ilustrados por las múltiples referencias a este árbol que figuran en la mitología mediterránea, la literatura y los libros sagrados...

El olivo, que se originó en el Mediterráneo, es un símbolo universal de paz y armonía, de ahí que una corona de ramas de olivo figure en la bandera de las Naciones Unidas, así como en la de otras organizaciones y países.

Hoy en día está presente en los cinco continentes y contribuye al desarrollo económico y social sostenible de numerosos países y a la preservación de los recursos naturales.

A lo largo del tiempo, el olivo rebasó su finalidad inicial, agrícola y alimentaria, y pasó a estar presente en las diversas formas de la actividad humana: de la iluminación a la construcción, pasando por la decoración y la industria farmacéutica y sanitaria. Portador de riqueza cultural, el olivo es fuente de inspiración para los artistas y un motivo decorativo típico de la artesanía local, así como una fuente de cultura popular (cuentos, legendas, canciones, poesías, proverbios, etc.).

 El fruto de este árbol mítico, fuente reconocida de salud y buena nutrición, ofrece, gracias a la multitud de sus aromas y la variedad de sus sabores, un terreno fértil para la imaginación, la creación y las expresiones culinarias y culturales, sin olvidar sus virtudes terapéuticas mundialmente reconocidas.

 La oleicultura, como práctica que contribuye a la lucha contra el cambio climático y la contaminación, presenta una huella de carbono positiva, capturando un volumen de CO2 superior al volumen de gases de efecto invernadero que libera en la atmósfera a lo largo de su ciclo de cultivo y durante el proceso de producción de aceite de oliva virgen y virgen extra.

Cada 26 de noviembre, los países miembros del Consejo Oleícola Internacional celebran el Día Internacional del Olivo a fin de transmitir un mensaje común: “¡Con el olivo, defendamos nuestro planeta y protejamos nuestra salud!”.

 

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